Hola Alec,
¿Cómo están las cosas por allá? Espero que la estés pasando mejor
que yo...el clima es bastante frío aquí en Vermelha, -5°c.,
estoy congelándome hasta los huesos. Ha pasado mucho tiempo desde que te
escribí una carta, supongo que lo he olvidado porque han pasado
un montón de cosas que me tienen algo ocupada. Creo que me quite el
candadito...perdí, pero he estado pensando en ponerlo de nuevo.
¿Te conté que los jardines de GreenLand se ven bastante bien? Hay un
jardinero aquí; no sé de dónde vino o cómo entró, pero me cuida a mí y a
mis árboles. Es bastante gentil y aunque hace frío, sus manos se
sienten siempre cálidas. Él está conmigo la mayoría del tiempo, y me
siento bien...pero es imposible hacer que Sol y Teza se alejen de mí. Me
pregunto, ¿cuándo lograré que se vayan? y me digo que nunca. No es que
me moleste su presencia, es sólo que rompen el castillo lentamente y
aunque sus jardines y árboles se vean preciosos, en el interior, GreenLand se pudre y nadie puede notarlo. Es raro porque ahora siento una
soledad diferente, estoy rodeada de gente y me siento feliz pero hay un
vacío ahí: algo que no puedo llenar. No estoy segura de qué sea, y
aunque me duele, no me incomoda tanto...
Creo que eso es todo lo que tengo que decirte por ahora. Han pasado
cosas, pero esto es lo más relevante. Espero verte muy pronto (sé que
siempre lo digo) y como en los viejos
tiempos... relajarnos y beber algo de té frente a la chimenea, o que me
cuentes una de tus historias, ya quiero que vuelvas de tu viaje que me visites y me ames.
