viernes, 4 de julio de 2014

Del rey para su pueblo.

Gracias, en verdad, gracias a todos y cada uno de los maravillosos entes que conforman mi mundo, mi espacio, mi ser y mi esencia. Gracias a todos por colmar mi vida de milagros diarios y de sonrisas infinitas a lo largo del día.  Numeritos bailarines, colores que cantan, nombres, cosas, basura, llámense como quieran pero para mí siempre serán lo mismo: Lo más preciado en el mundo.
Es verdad que por acá el viento está cambiando, pero les aseguro que es una señal del éxtasis que está por venir.