domingo, 19 de mayo de 2013

Historias de Vermelha

Y de su vientre, nació un niño; un niño sano y fuerte que tenía todo lo necesario para crecer y ser perfecto. Poseía en su interior la inteligencia suficiente y muchos dones y cualidades que lo llevarían al éxito aprendiendo a usarlos.
     —¡Qué niño tan horrible!
     —¡Y miren que horrible mirada lleva!
     —Su piel parece ser la nieve misma.
     —Es la muerte renaciendo.
Todas estas frases y horribles palabras salían siempre de la gente que veían al futuro rey de la tierra roja. Su madre, orgullosa de su pequeño hijo de castaña cabellera y tristes ojos cafés, tan solo ignoraba lo que ellos tenían que decir: "A palabras necias, oídos sordos" decía siempre.

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