Hasta el centro de la ciudad,
donde todas las calles confluyen,
esperando por tí.
Hasta las profundidades del océano,
donde todas las esperanzas se han hundido,
buscándote.
Me desplacé a través
del silencio
sin moverme, esperando por tí.
En una habitación sin ventanas,
en una esquina, encontré la verdad.
Interpretando tu muerte con sombras,
sin saber nada más.
Y con frío acero, el olor en sus cuerpos
hace que te pongas a tono.
Solo podría fijarme en la incredulidad,
mientras la multidud se ha ido.
He hecho todo, todo lo que quise hacer.
Les dejé utilizarte para sus propios fines.
Hasta el centro de la ciudad, en la noche, esperándote.
Hasta el centro de la ciudad, en la noche, esperándote.
Y tu en aquel lugar olvidandote de mi.
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