Desde
pequeña me fastidian los quehaceres sociales de la vida cotidiana, entre
ellos, recibir visitas. Es más, cada vez que alguien tocaba la puerta procuraba decir en voz alta "dile que no estoy" para que
se ofendiera y no me volviera a visitar más nunca. Mi fantasía
de niña era morirme y renacer en un calamar gigante para estar en las
profundidades del océano y que nadie me molestara ni tocara mi puerta.
Odio
los cumpleaños, el peor recuerdo de mi infancia es cuando mi mamá
me organizó una fiesta sorpresa... con payasos, eso me traumatizó para siempre.
Algún día tendré 84 años y, aunque lleve ya décadas
viviendo sola en una casa apartada de la sociedad, sé que el día
de mi cumpleaños bajaré con miedo las escaleras pensando que por
ahí va a estar mi mamá con una fiesta sorpresa.
Nada
en este mundo es seguro, nada se puede dar por hecho... la Tierra es un lugar
irresponsable, y por eso deseo con toda el alma que explote y se convierta en
una nube radioactiva amarilla. Pero eso sí: que todo suceda diez minutos
después de morirme para no vivirlo. Si es así entonces perfecto,
no me importa si luego sufren todos en la tierra (excepto mis hijos y mi esposo).
Ojalá los demas se queden vivos como nómadas del desierto para
que no vayan al cielo a fastidiar mi tranquilidad.
Las
cosas que me molestan son tantas que creo que no terminaría de listarlas
nunca, por eso me limito a decir que odio a la gente estúpida, porque
eso abarca muchas cosas... de otra manera sería sutil, yo odio a:
-
La gente que me saluda porque es un día nuevo
-
La gente que llama por teléfono y pregunta por mí
-
La gente que utiliza el Facebook para que me entere de su asquerosa vida.
-
La gente que se pone a cantar y cree que todos lo quieren escuchar
-
La gente mal educada
-
La gente que es demasiado amable
-
La gente que envía cadenitas
-
La gente que cree que en cosas idiotas
-
La gente que necesita algo de mí
-
La gente que escucha música demasiado duro
-
La gente que es hipersensible al volumen alto
-
La gente que necesita hablar con otras para desahogar sus sentimientos
-
La gente que le gusta reggateaon, rancheras o de Julion
-
La gente que es diferente de mí
-
La gente que es igual a mí pero que no me cae bien
-
La gente.
En
la vida hay sólo 5 cosas que me gustan: comer, dormir, escribir, estar
sola, y recibir regalos (que me agraden);
todo lo demás en la vida lo hago obligada, y por eso soy infeliz.
Puede
haber otras cosas que me gusten: como las tormentas eléctricas y los
huracanes, pero eso pertenece a otra categoría.
Hay
gente que dice que soy insoportable, por eso sé que por venganza se niegan
a dejarme sola. A veces creo que los demás disfrutan haciendo mi vida
miserable con su presencia, y lo saben.
La
única forma en que Dios me podría hacer feliz es que elimine al
resto de los seres humanos y me deje solo con libros, y que coloque robots que sepan cocinar
y volar aviones en caso de que algún día me provoque salir de
mi casa.
Ya no sé
qué voy a hacer: o son ustedes, o soy yo, pero alguien se tiene que marchar.
Toda mi vida me he lamentado de que el mundo real no es como World of Warcraft,
pero no por la magia, las aventuras ni la diversión, sino porque no existen
posibilidades de ser un hechicero negro que tenga el poder de desatar una hecatombe
ecológica. Dominaría al mundo montado sobre un cerdo gigante con
armadura de plomo y tubos a los costados que arrojen fuego.
Soy tan
amargada que me desconcentré y ni siquiera supe cómo terminar
de escribir ésto.
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