domingo, 26 de enero de 2014

Burla

Yo creo que el es tan culto como cualquiera, pero tiene bajo su poder a sujetos de educación inferior. Sin estudio, sin valores. Controlar gente así no sólo no es nada nuevo, sino que lo han hecho las instituciones más poderosas del mundo desde el principio; tu poca cultura te resta poder, tu poca cultura le da el poder a otra persona, así como tu poca educación te hace débil, te hace comprable.
Cuando dijeron "la información es poder" no se refieren a estar enterado de esta o aquella conspiración, esa es una forma muy vulgar de entenderlo: se referían a la cultura general, a manejar un vocabulario amplio, a tener el poder de expresarte tal como quieres hacerlo, de no encontrarte con una encrucijada entre oreja y oreja porque no sabes cómo contestar, cómo replicar, que palabras usar, en qué términos manejarte, cómo hilarlas, cómo darle poder a tu argumento para poner en su lugar a las personas y mandar un mensaje claro, para decir cómo te sientes, qué te molesta, qué te parece mal.
El "nuevo pensador" del siglo XXI no es otra cosa que una persona extremadamente inculta, quizá embrutecida, fácilmente manejable, de pensamientos maleables, criterio insulso, ensalzada falsamente con un sentido de pertenencia a un grupo elitesco de guerreros y/o luchadores y/o intelectuales que tienen que salvar al mundo de un imperio o enemigo al que, en secreto, se le complace sumisamente (ora con recursos, ora con riquezas naturales como el petróleo) para que dejen sus pequeñas esferas sub-desarrolladas en paz. En pocas palabras, el nuevo pensador del siglo XXI es un fanático bien construido.
Insisto, no es la primera vez que esto sucede. Es viejo, y trasciende todos los imperios modernos.
Pero cuando uno intenta discutir con estas personas, por más que intente esgrimir argumentos válidos, se va a encontrar con un muro; ellos no sólo no razonan, sino que además van a portarse mezquinamente, contestando con un insulto. O van a echar mano de una argucia; intentar hacerte enojar como defensa. Los consabidos frutos de su "mentalidad revolucionaria", o "moderna" o "intelectual" jamás van a llegar, jamás van a ser usadas en un argumento, uno no puede usar lo que realmente no está ahí (o no se van a diferenciar en calidad de la del cualquier Pedro por la calle). En algunos casos hacen un retroceso infantil y gritan una consigna repetidas veces, desoyendo (y dando a entender que desoyen) cualquier respuesta, como un niño que se tapa los oídos.
¿Qué diferencia hay entre un sujeto así y alguien que defiende una religión a rabiar?
Como dije antes... no es la primera vez en la historia que sucede, porque el método del embrutecimiento es viejo, y efectivo.
Orwell lo escribió muy bien en el libro 1984. Ahí vas a encontrar, encasillados en personajes, a múltiples proyectos chavistas, marxistas y fascistas.
Y si no puedes discutir con ellos usando razonamientos lógicos, ¿qué hacer?
Una persona bastante inteligente me dijo algo que no sólo es válido, sino además, brillante: pelea usando el humor.
Su mensaje es el siguiente; si a todos esos líderes que representan el sub-desarrollo, atraso, modelos fracasados y descaro más obvio; les diéramos un tratamiento global de burla, de sarcasmo, de sátira, de cachondeo, ellos no sentirían el valor de ir y montar un show a ningún lado, y créelo: tendrían mucho, pero mucho miedo de dar un discurso.
Les dolería incontables veces más que un silencio sepulcral, les afectaría infinitamente más que un argumento válido. Y tenlo por seguro; sería docenas de veces más devastador que una andanada de insultos. Ellos están preparados para todo lo anterior, pero para que se burlen de ellos no. Jamás.
La peor vergüenza mundial que pasó Ahmanidejad, el presidente títere de Irán, cuando se puso rojo y no supo que hacer, fue frente a un foro de la Universidad de Columbia, en donde se le ocurrió decir públicamente que en Iran "no hay homosexuales": la gente irrumpió con un coro de carcajadas. En ese momento, su trascendencia como presidente, su imagen, y su poder, se vieron reducidos a 0.

Al haber visto eso, su burbujita revolucionaria construida no sólo revienta sino que además se pisotea, con una de las armas más poderosas posibles; la carcajada. El velo cae, y esa adoración supersticiosa (religiosa o revolucionaria) colapsa.
La risa, amigos y amigas, la burla.
Así que eso le propongo a todos que se han visto impotentes por no saber cómo manejar a esas personas que está como una cabra: usen el humor.
Créanme, es un arma poderosísima. Más de lo que creerías incluso leyendo estas líneas. Úsala y verás.

Ah, y por cierto...


Solo conozco tres personas que lo hacen: Ral, Dross y Él, al menos conozco una en persona.

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