Recuerdo el día en que nací. Habían cientos de otros iguales a mí, casi
idénticos; jamás lo noté...jamás me importó si eran parecidos o no a mí
porque ya tenía un nombre y un creador. Podrían pensar que fue
casi instantáneo, pero el proceso fue como cualquier otro: lento y
doloroso. Casi puedo sentirlo una vez más, pero sé que fue hace mucho y
que es imposible regresar a ese momento, incluso si quisiera detenerlo.
Mi corazón sangraba, y ella asegura que el suyo también, pero eso
jamás lo sabré porque no la conocí en ese entonces; yo no tenía idea de
su existencia, y ella tal vez sabía muy poco de la mía. A veces
encuentro otros como yo y, aunque somos como hermanos, ninguno recuerda
al otro; podríamos correr juntos, tomados de la mano, y aún así no nos
percataríamos de la presencia del otro. Creo que es así como funciona:
es un lazo tan fuerte, tan estrecho que ni siquiera nosotros podemos
verlo, pero aveces lo sentimos y nos damos cuenta de que ahí está. La
gente no puede notarlo, y es ahí cuando se siente sola...no puede ver a
nadie y no puede sentir que están ahí. Lo raro...es algo curioso,
pero...siempre hay alguien ahí. Siempre hay alguien con nosotros, aveces
nos abraza, aveces nos escupe a la cara, pero sigue ahí porque nos ama;
ama nuestras canciones y nuestro sabor a miel.
Estas palabras, estas letras, este sentimiento, todo esto
está dirigido al aire porque sé que él me escucha así. El aire es su
camino y su alma es su transporte. Siempre llega...siempre llega. Sin
importar el tiempo que tarde, sin importar el camino que tome, llegará y
llegará a salvo
martes, 30 de septiembre de 2014
Piel de papel.
Puerta,
golpe…puerta, golpe…puerta, golpe…puerta, golpe. Cinco veces seguidas y
después otro golpe: una puerta que se abría detrás de mí. No me atrevía
a girar la cabeza, aún sabiendo que él estaba ahí. Respiraba agitado,
me había estado buscando: de eso estaba segura. Parecía acabársele el
aire con cada suspiro que salía de su boca. Hubo un silencio que jamás
había conocido antes, sentía un terrible miedo y mucha paz al mismo
tiempo. De pronto, dejó caer su cuerpo en sus rodillas y se arrastró
hasta mi lado, sentándose mientras recuperaba el aliento. Lo vi de
reojo: su cabello cubría sus ojos y parte de su rostro pálido.
Se puso de pie sin despegar los ojos del suelo y comenzó a gritar tan fuerte que parecían ser ladridos lo que salía de su boca.
— ¡Imbécil! ¿Dónde carajo te escondías? ¿Por qué no me dijiste nada?
Giré la cabeza hacia él y no le respondí nada. Sus ojos normalmente
pardos, verde-miel, estaban rojos de furia. Podía ver unas gotas de
sudor escurrir por su rostro.Nos miramos unos minutos y me puse de pie frente a él, sacudiendo el polvo de mis piernas y mi ropa.
—Mira, Alec, mi piel es de papel. —le dije entre risas mientras
extendía los brazos a los lados— Podríamos volar juntos…Tal vez
lleguemos a un lugar donde esto no te duela y puedas encontrarme siempre
que tú quieras.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Ya no puedo
Alec,
Te diré que me alegra que vuelvas, pero cada vez te vas más pronto y me duele tenerte tan poco. Soy egoísta; lo sabes y aunque digas que soy mejor que tú, en el fondo estás seguro de que somos iguales.
La otra noche, tu morías por el fuego de tu alma mientras yo me congelaba en el invierno de mi corazón. Estamos lejos...siempre es así, y a pesar de todo te siento tan cerca. ¿Por qué te vas? ¿Por qué insistes en alejarte si dices que estar conmigo te hace tanto bien? ¿Acaso te hago más daño del que creo? Ya no te entiendo...Esta vez, no entiendo...
Ya no quiero que me duela. Tú, Alec idiota, el que me liberó de mi piedra y ahora deja que se añeje mi sangre, recuerdas? me dejaste tod esto, dijiste que mi antecesor lo habia dejado todo en el olvido, que lo haria mejor, la verdad si esta algo mejor pero falta tanto para que Vermelha vuelva a ser el Reino Flotante de siempre, quiero que te alejes por siempre o te quedes conmigo hasta el fin. Ya no quiero sentir como se rompe mi corazón en mil pedazos...Me destruyes.
Todo es tuyo...Es tu decisión, todo es tu decisión.
Te diré que me alegra que vuelvas, pero cada vez te vas más pronto y me duele tenerte tan poco. Soy egoísta; lo sabes y aunque digas que soy mejor que tú, en el fondo estás seguro de que somos iguales.
La otra noche, tu morías por el fuego de tu alma mientras yo me congelaba en el invierno de mi corazón. Estamos lejos...siempre es así, y a pesar de todo te siento tan cerca. ¿Por qué te vas? ¿Por qué insistes en alejarte si dices que estar conmigo te hace tanto bien? ¿Acaso te hago más daño del que creo? Ya no te entiendo...Esta vez, no entiendo...
Ya no quiero que me duela. Tú, Alec idiota, el que me liberó de mi piedra y ahora deja que se añeje mi sangre, recuerdas? me dejaste tod esto, dijiste que mi antecesor lo habia dejado todo en el olvido, que lo haria mejor, la verdad si esta algo mejor pero falta tanto para que Vermelha vuelva a ser el Reino Flotante de siempre, quiero que te alejes por siempre o te quedes conmigo hasta el fin. Ya no quiero sentir como se rompe mi corazón en mil pedazos...Me destruyes.
Todo es tuyo...Es tu decisión, todo es tu decisión.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


