Había poca luz y el aire entraba con dificultad. Estaba sola en el
rincón; llorando y gritando de dolor, cuando de pronto, el tiempo se
detuvo.
Los gritos cesaron y las heridas ya no dolían. Ya no sentía nada; ya no
podía ver nada. Lo había olvidado todo; estaba muerta y ya no iba a
regresar.
Justo cuando lo había encontrado, se fue. Justo cuando lo había sentido, ya no....y nunca volvió. Se fue para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario