jueves, 5 de septiembre de 2013

El fantasma de mi oído.

Es una isla lejana mas no tan desierta, no es piedra obsidiana y tampoco son tuercas: es mi corazón alimentándose de dolor.

El alquitrán que pasa por mis venas lentamente debilita mis sentidos y voy perdiendo la conciencia, voy hundiéndome en ti: en tus recuerdos, tus mentiras y tus fotografías.
Y cuando el viento enloquece, el sentimiento se va; y cuando la luna no llora, en alcohol se quiere ahogar.
Entró por la yugular y por ahí se va drenar.
 
 
 
Alguna vez me preguntarón: ¿Porque escribes estas cosas? ¿Que te inspira? Ahora puedo responder que supongo que la locura alojada en mi, la puedo desembarcar de esta manera. Me inspiras Tú, Laura y mis sentimientos.
Alguna vez se me afirmarón: Lo que escribes me da miedo, me pone triste. 
Si lo guardara en mi corazón este se pudriria, si es triste pero es mejor no guardarlo.
 



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