lunes, 28 de octubre de 2013

Nieve.

El frío te mataba, las lágrimas cesaban; ya no estabas aquí.
No pudiste llegar, ya no te vas a casar. No paras de rodar.
Siente como te estrangulan sus pesados dedos en el cuello.
 
 

sábado, 26 de octubre de 2013

La venganza del árbol podrido

Te sofoca: te sofoca en su recuerdo, te sofoca en el pasado, te sofoca en el presente.
Se secan las hojas, se seca el cristal; van cayendo lentamente las alegrías del árbol.
 Adelante, dale de comer; déjale matar un par de cuervos y sus cuerpos engullir.
Sus ramas se te acercan y te toman sin siquiera preguntar. Míralo: es tu final.
Ahora eres tú la presa. La única belleza verdadera es la que da sin recibir.
¡Ah! Tus gritos y tus gritos...¡Cállalos! ¡Cállate y muerete de una vez!
Borra tu sonrisa falsa. Borra tus lágrimas que recuerdan soledad.
No lograrás sobrevivir, aleja esa luz de tus manos de papel.
La sangre ya no corre por tú pálida y monstruosa piel.
Ríe, ríe ahora que te encontré. Ríe mientras lloras.
Siéntelo. Siente el hielo de la soledad a la que
has condenado a este viejo y roto árbol.
Bailan las flores, bailan colores. Baila.
Si tus restos ya marchitos logran 
alcanzar el sol, tus ojos y tu 
cuerpo no responderían.
Éste es tu castigo.
Estás solo.
09-RED

lunes, 21 de octubre de 2013

De mi Angel

Te recuerdo mucho. No te conoci pero te recordare siempre.
Te amo con todo mi corazón y nos veremos alla donde los sueños,
se juntan para crear un mundo infinito y perfecto.

Con amor. Siempre.

domingo, 20 de octubre de 2013

Cacería



Había una que yo recordaba, sobre un joven que una vez se fue de cacería, y todo el día él y sus perros cazaron por todos lados, y cruzaron los ríos y penetraron todos los bosques, y rodearon los pantanos, pero no pudieron encontrar nada, y cazaron todo el día hasta que el sol bajó y comenzó a ponerse sobre la montañas. Y el joven estaba furioso porque no podía encontrar nada, y se iba a dar la vuelta, cuando, justo cuando el sol tocó la montaña, él vio salir de un soto frente a él, un hermoso ciervo blanco. Y animó a sus perros, pero ellos gimieron y se resistieron a seguir, y animó a su caballo, pero éste tembló y se quedó quieto como un tronco, y el joven saltó de su caballo y abandonó a sus perros y comenzó a seguir al ciervo blanco completamente solo. Y pronto todo se hizo completamente oscuro, y el cielo estaba negro, sin una sola estrella brillando, y el ciervo penetró en la oscuridad. Y a pesar de que el hombre había traído su fusil, nunca le disparó al ciervo, porque quería atraparlo, tenía miedo de perderlo en la noche. Pero no lo perdió ni una sola vez, aunque el cielo estuviera tan negro y el aire tan oscuro; y el ciervo avanzó y avanzó hasta que el hombre ya no tuvo ni la más remota de idea del lugar en que se encontraba. Y avanzaron por enormes bosques donde el aire estaba lleno de susurros y una pálida y agonizante luz brotaba de los troncos podridos que yacían en el suelo, y justo cuando el hombre creía haber perdido al ciervo, lo veía todo blanco y brillante frente a él, y entonces él corría rápidamente para atraparlo, pero el ciervo siempre corría más rápido, y no lo podía atrapar. Y cruzaron los enormes bosques, y nadaron a través de ríos, y vadearon a través de negros pantanos donde el piso burbujeaba, y el aire estaba lleno de fuegos fatuos y el ciervo voló a través de estrechos valles, donde el aire tenía el olor de una cripta, y el hombre lo siguió. Y atravesaron las grandes montañas y el hombre escuchó el aire bajar del cielo, y el ciervo siguió avanzando y el hombre lo siguió. Al final el sol se alzó y el joven descubrió que estaba en un país que nunca había visto; era un valle hermoso con un arroyo de superficie lisa corriendo a través de él, y una enorme y grandiosa colina redonda en el centro. Y el ciervo bajó al valle, hacia la colina, y parecía estar ya cansándose yendo cada vez más y más lento; y a pesar de que estaba cansado también, el hombre empezó a ir más rápido, y estaba seguro de que atraparía finalmente al ciervo. Pero al tiempo en que llegaban a las faldas de la colina, y el hombre estiraba su mano para atrapar al ciervo, éste desapareció dentro de la tierra, y el hombre comenzó a llorar, apesadumbrado por haberlo perdido después de su larga cacería. Pero mientras lloraba vio que había una puerta en la colina, justo enfrente de él, y se metió, y estaba muy oscuro, pero él siguió, porque pensaba que encontraría al ciervo blanco.
Y de repente se hizo la luz, y ahí estaba el cielo, y el sol brillando, y pájaros cantando en los árboles, y había una hermosa fuente. Y junto a la fuente estaba sentada una dama encantadora, ella era la reina de las hadas, y le dijo al hombre que ella se había convertido en un ciervo para atraerlo porque estaba enamorada de él. Entonces ella trajo de su palacio una gran copa de oro, cubierta de joyas, y le ofreció vino en esa copa para que bebiera. Y él bebió, y entre más bebía más anhelaba beber, porque el vino era encantado. Y entonces él besó a la encantadora dama, y ella se convirtió en sus esposa, y él se quedó todo ese día y toda esa noche en la colina donde ella vivía, y cuando despertó descubrió que estaba tirado en el suelo, cerca de donde había visto al ciervo por primera vez, y su caballo y sus perros estaban ahí esperando, y miró al cielo, el sol se hundió detrás de la montaña. Volvió a casa y vivió mucho tiempo, pero nunca besó a ninguna otra mujer, porque él había besado a la reina de las hadas; y nunca bebió vino común, porque él había bebido del vino encantado.

sábado, 19 de octubre de 2013

De fosos




Ella dijo que, en algún lugar, había un foso vacío, como éste en el que yo ahora estaba, todo el mundo tenía miedo de meterse en él o incluso acercarse, era un lugar muy malo. Pero una vez hubo una niña pobre que dijo que ella se iba meter en el foso, y todo el mundo trató de detenerla, pero ella fue de todos modos. Y ella bajó al foso y regresó riéndose, y dijo que no había nada de nada allí abajo, excepto hierba verde y piedras rojas, piedras blancas y flores amarillas. Y poco después la gente vio que ella tenía los más hermosos aretes de esmeraldas, y le preguntaron de dónde los había sacado si ella y su madre eran tan pobres. Pero ella se rió, y dijo que sus aretes no estaban de ninguna manera hechos de esmeraldas, sino de hierba verde. Luego, un día, ella llevaba en el pecho el más rojo rubí que nadie hubiera visto, era tan grande como un huevo de gallina y brillaba y chispeaba como un carbón al rojo vivo. Y le preguntaron de dónde lo había sacado si ella y su madre eran tan pobres. Pero ella se rió, y dijo que no era de ninguna manera un rubí, sino una piedra roja. Entonces, un día, ella llevaba en su cuello el collar más hermoso que nadie hubiera visto, mucha más fino que el más fino collar de la reina, y estaba hecho de grandes y vistosos diamantes, cientos de ellos, y brillaban como todas las estrellas en una noche de junio. Y le preguntaron de dónde lo había sacado si ella y su madre eran tan pobres. Pero ella se río y dijo que de ninguna manera era diamantes, sino sólo piedras blancas. Y un día ella fue a la Corte, y ella llevaba en su cabeza una corona de angélico oro puro, y brillaba como el sol, y era mucho más espléndida que la corona que llevaba el mismísimo rey, y en sus orejas llevaba las esmeraldas, el enorme rubí era el broche en su pecho, y el gran collar de diamantes brillaba en su cuello. Y el rey y la reina creyeron que era alguna importante princesa que venía de tierras lejanas, y bajaron de sus tronos para conocerla, pero alguien les dijo a los reyes quién era ella, y que ella era muy pobre. Y entonces el rey preguntó porqué llevaba una corona de oro y de dónde lo había sacado si ella y su madre eran tan pobres. Y ella se rió, y dijo que de ninguna manera era una corona de oro, sino sólo unas flores amarillas que se había puesto en el cabello. Y el rey pensó que eso era muy extraño, y dijo que ella debía quedarse en la Corte, y ya verían que pasaba. Y ella lucía tan adorable que todos decían que sus ojos eran más verdes que las esmeraldas, que sus labios eran más rojos que el rubí, que su piel era más blanca que los diamantes, y que su cabello era más brillante que la corona dorada. Y entonces el hijo del rey dijo que se casaría con ella, y el rey dijo “lo harás.” Y el obispo los casó, y hubo una gran cena, y después el hijo del rey fue a la habitación de su esposa. Pero, justo cuando tenía su mano en la puerta, vio un alto hombre negro, con un rostro temible, parado frente a la puerta, y una voz dijo:


No te aventures, por tú vida, Ésta mujer a mí está unida

Entonces el hijo del rey cayó al suelo fulminado. Y vinieron y trataron de entrar al cuarto, pero no pudieron, y atacaron la puerta con hachas, pero la madera se había vuelto dura como el hierro, y al final todos huyeron, estaban tan asustados por los gritos y risas y alaridos y llantos que salían del cuarto. Pero al día siguiente entraron, y descubrieron que no había nada en la habitación excepto un espeso humo negro, porque el hombre negro había venido y se la había llevado. Y en la cama había dos nudos de hierba marchita y una piedra roja, y algunas piedras blancas y algunas marchitas flores amarillas. 

lunes, 14 de octubre de 2013

De ti.

Ella era demasiado fría para cualquiera que fuese humano, pero él... él era de otro mundo.

Estaba con ella siempre.
Y aunque ella era malhumorada, le gritaba y se burlaba de él, él la amaba más que a nadie porque era su tesoro. El tesoro del mundo que adopto, el tesoro que lo mantenía en la tierra.

De un sueño olvidado. María.

Llega tarde a casa con la bruma del mar,
llega con la rabia enroscada
Entra muy despacio para no secuestrar
el sueño más bonito que hay.

Sale de la niebla
Da un bostezo lunar
Descalza y despeinada, corre...
corre hasta sus brazos como nadie lo hará
jamás... jamás... jamás...

Y María le dice que sí,
dice sonrojada que sí
y se esconde en sus brazos
y él contesta que todo irá bien,
que las flores volverán a crecer
donde ahora lloramos.

Cae la madrugada mientras ella de pie
Brilla con la chispa adecuada.
cara de emboscada, cielo abierto a la vez.
Él piensa qué bonita es...

Juntos y olvidados por el sueño se van
contando adivinanzas
hasta que la flor se va cerrando con él...
se va cerrando con él.

Y María le dice que sí,
dice sonrojada que sí
y se esconde en sus brazos
y él contesta que todo irá bien,
que las flores volverán a crecer
donde ahora lloramos.

Y el invierno llegó y él se fue
y cuentan que María sin él
no se mira en los charcos.
Cada 13 de marzo a las 10
ella espera verlo otra vez,
pero él se ha marchado.

Llega tarde a casa con la bruma del mar,
llega con la rabia enroscada
Entra muy despacio para no secuestrar
el sueño más bonito que hay.

Sale de la niebla
Da un bostezo lunar
Descalza y despeinada, corre...
corre hasta sus brazos como nadie lo hará
jamás... jamás... jamás...

domingo, 13 de octubre de 2013

Random






Itzel
Yo
Vestido
Los dos


De algunas cosas que pasan...

Sentí tus manos rozar el dulce terciopelo que cubría mis ojos. Sonreí al encontrarlas porque no podía ver nada.

—Tonto, ¿qué haces?—pregunté ingenuamente entre risas.

Tú te quedaste inmóvil y suspiraste. Sabías que era lo mejor; creías que era lo que ambos merecíamos, lo que habíamos soñado.

Me diste un frío beso en la mejilla y pude distinguir un sollozo y no un suspiro. Me pediste perdón y escuché como llorabas.

Mi corazón se estremecía al escuchar tu desgarrador llanto pero mis labios y mi boca se habían paralizado. Quería moverme; lo juro, lo intenté, pero era imposible mover un solo musculo de mi cuerpo.

Lentamente caía al suelo, atravesada por una daga y tu amor punzante. Escuchaba tu voz, escuchaba tu llanto y la música que siempre hubo en tu alma entraba lentamente por mi herida. Se volvía densa como un potente veneno pero sentía cada una de las bellas notas de la melodía más pura del amor que algún día existió por mí.

         Sonreí, te sentí caer a mi lado. La música sonaba y el viento bailaba a nuestro alrededor. La luna, la noche y las estrellas fueron testigos esa noche de la muerte del rencor que existía en tu pecho.





Querido lector,

Gracias por leer. 




Historia pseudoreal












 


sábado, 12 de octubre de 2013

Cuidalo


 
 
 Sálvame de ti, no te permitas lastimarme, cuídame de tu falsedad, protégeme de ti.


04GreenAlec

martes, 8 de octubre de 2013

Revolver.

De aquí hasta allá y de allá a acá.
 No paraba de moverse de un lado a otro:
 estaba en todos lados y las luces y la oscuridad 
se mezclaban cada vez más con el rojo de su sangre.

jueves, 3 de octubre de 2013

Déjame escapar.

 Del cielo se cae mi ilusión. Del cielo se cae mi amor.
No voy a llorar. No voy a dejar que vean mi interior.
Peleo con el demonio que me vino a visitar.
¿Quién dijo que tiene que ser así?
Tal vez hoy me van a amar.
Tal vez hoy me van a sanar.
Si me ves caminando en las calles,
Es que busco tu casa otra vez.
Lo de ayer ya es pasado. No tengo tiempo para recordarlo.
¿Crees que algún día pueda inhalar la calma que tanto me hace falta?
Tal vez hoy me van a matar.
Tal vez hoy me van a salvar.
Si me ves caminando en las calles,
Es que busco mi jaula otra vez.
No podemos estar así, la venganza y orgullo nos pueden destruir.
Me río de ti, no has sacrificado nada. Perdiste el tiempo otra vez.