Ella era demasiado fría para cualquiera que fuese humano, pero él... él era de otro mundo.
Estaba con ella siempre.
Y aunque ella era malhumorada, le gritaba y se burlaba de él, él la amaba más
que a nadie porque era su tesoro. El tesoro del mundo que adopto, el tesoro que
lo mantenía en la tierra.
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