miércoles, 31 de octubre de 2012

De la vida y los trigales.

Había un pueblo viejo y olvidado en el que habitaba una frágil niña. Su nombre era Eva, "la niña de los ojos de miel", con una mirada llena de dulzura y unos labios de cereza que al convertirse en sonrisa reflejaban la inocencia que en ella existía (como podía esperarse de una niña pequeña como lo era ella).
          El pueblo era pequeño y todos debían trabajar para proporcionarle bienes o un sustento al viejo pueblo. El padre de Eva era un granjero y su casa estaba un tanto alejada del resto del pueblo. Eva no tenía con quien jugar, lo único que tenía a su alcance era un trigal donde solía perder el tiempo leyendo o haciendo cualquier cosa.
          Una tarde, Eva decidió salir a atrapar los cálidos rayos dorados del sol y bailar un rato en su preciado trigal. Sin embargo, la pobre niña tenía una frágil piel y al bailar entre los trigales, su abrigo de papel se abría poco a poco dejando asomar unas cuantas gotas de ese líquido escarlata que mantiene vivos a nosotros los humanos, causándole una extraña sensación y un malestar desconocido. Eva se detuvo y se sentó a descubrir ese nuevo sentimiento, agudo y punzante, al que muchos llamaban dolor. No era un dolor físico, estaba familiarizada con él desde hace ya tiempo, este era un dolor que le calaba en lo más profundo de su pecho. Su amado trigal, su amado campo de espigas doradas, la había lastimado. Sin entender por qué, se sentó a llorar confundida, herida.
          Permaneció ahí sentada bajo el sol hasta que éste se escondió. Cansada de llorar y de pensar tanto, se puso de pie decidida a regresar a su casa y jamás acercarse a su antes añorado trigal. Estaba molesta, no dejaba de preguntarse cómo podía haberle hecho tal cosa algo tan hermoso y tan preciado.
          Llegó a casa, donde su padre la curo y  arropó en su cama. A punto de caer en los brazos de un dulce sueño que la alejaría de la realidad, miró por la ventana una vez más a su campo de trigo: majestuoso y apacible. Entonces, se dio cuenta y perdonó.
          Entendió que su campo no había sido el culpable y de pronto, toda la rabia y el dolor se fueron. Su trigal jamás hizo nada para lastimarla y tampoco era su culpa el ser tan frágil. Así, la niña aprendió a perdonar por primera vez, regresando todos los días a su amado trigal, compartiendo con él más historias, bailes y momentos.




 Mi trigal eres tu mi demonio blanco. Esta es mi historia.

Del Imbecil

Ya me cansaste y lo peor de todo es que haces las cosas para:
- Darle emoción a las cosas.
- Que te noten.
- Sentirte que eres más madura.
- Probar que NADIE te entiende...(eso te incluye)
- Sentirte bien contigo.

Pero no te sale y terminas peor. Si hicieras las cosas bien, no tendrías tanto problema...Ahh, y cuando trates de dar caridad no trates de complacerte.

Con mi odio Enamorado.
Atte. Superyó

lunes, 29 de octubre de 2012

Del dolor y el rencor

Esa noche me mentiste, estoy segura. Pude ver tus asquerosas intenciones y sin embargo, me quedé callada esperando a que prepararas la daga y alzaras la mano. Lo tenías todo planeado, vi la intención en tus ojos desde que llegaste. Estabas ahí, de pie, recibiendo mi abrazo con una confusa frialdad disfrazada de gesto amoroso. Me das asco, me repugnas; y aunque sienta estas asquerosas emociones, no te puedo sacar de mi cabeza. Esa noche me mataste, nos mataste y no puedo dejar de pensar en lo que pudo haber sido si no hubieses clavado tus garras en mi espalda. Yo sé que no soy lo contrario a lo que ahora estoy pintando que eres, no soy un ángel y lo admito, te hice daño también. Pero, ¿acaso fue justo lo que recibí esa noche? ¿Fue tanto el dolor que te causé, que no viste más remedio que destruirme? Si fue así, lo siento. Lo siento por ti y por mí porque hubo un bello sentimiento que se quedó en capullo, jamás logró dar frutos y mataste al árbol antes de la primavera. Si buscas tu puñal, sigue clavado aquí en mi pecho, ven a buscarlo cuando gustes. Para entonces, ya estará infectado.

De desesperación y llanto

Dime, ¿cómo te olvido?
¿Cómo sacarte de mi alma?
Ya no quiero sentirme tan sola...
Miro la ventana buscando tu reflejo.










 
 
Este será un largo, largo invierno...

domingo, 28 de octubre de 2012

Suspiros de dolor. Gemidos ahogados.

Sentada en mi piedra, amarrada a mi soledad, contemplando el vacío de mis propios ojos. 
Mis palabras suenan vacías y no siento tu cuerpo a mi lado. Estoy perdiendo todo.
Los pierdo a todos; y aunque sé bien que es mi culpa, no me gustaría pensar.
Me odio y no es tu culpa, pero creo poder odiarte a ti también. Me voy.
Abandono este universo y pensamiento del demonio. Seré más libre.
No quiero regresar aquí y quedarme con el corazón destrozado.
Me rompes poco a poco, arrancándome un pedazo más.
Deja de matarme. Deja de vivir tu vida. Egoísmo.
Tengo que dejarte ir. Tengo que dejarte.
Mi alma ruega liberarse y mientras
mi corazón pide más cadenas.
Amárrame las manos y
déjame quedarme 
por siempre
junto a
ti.

De un Macho a una Joven

Ay bebe
No lo entiendes todo te parece facil en teoría
La practica es lo dificil...

Cosette

¿Qué se supone que deba de hacer?
Me han obligado a renunciar a algo
 por lo que estaba dispuesta a luchar. 
Mis manos no pueden alcanzar lo que es prohibido.
 

 No soy más que un árbol muerto y no puedo darte sombra.

Del Experimento mental

Piensa en un número....






Un número grande....





Pero que sea menor a 20....





Y que este dificil de adivinar....







Tu número es








17




La mayoria de las personas piensan en ese número. Raravez piensan en otro, si piensan en otro lo relacionan con algo que estaban pensando momentos antes.

sábado, 27 de octubre de 2012

De un viejo cuento

"lo real es irreal, lo razonable,absurdo ;las adivinanzas no tienen respuestas, las canciones mas tradicionales se convierten en galimatías y los juegos de palabras ponen en evidencia las debilidades mas risueñas del lenguaje...." (alicia)

De mi lista...

Dejame envolverme a tu alrededor
Deja que te muestre como lo veo yo
Y cuando vuelvas desde ningún lugar
Alguna vez piensas en mi?
Tu corazón no es capaz...
Déjame que te muestre cuanto me importa...

Necesito esos ojos para ayudarme a seguir
Me llevare tu foto cuando me vaya
Me da fuerza y me da paciencia
Pero nunca te lo haré saber

No tengo nada contra ti cariño
Pero siempre dije que lo intentaría
Déjame que te muestre cuanto me importa

Porque a veces se hace difícil
A caso El no lo sabe?

No dejes que el fantasma simplemente te apriete el puño
Deberías haber sabido que estabas en mi lista

Cuando tu corazón no es capaz...
Y tus plegarias no son fábulas...

DÉJAME MOSTRARTE! DÉJAME MOSTRARTE CUANTO ME IMPORTA!

miércoles, 24 de octubre de 2012

A promise

And if our hearts all disappear


And if our bones, they crumble to the soil

Well all our love will rise again

And if our hearts all disappear
And if our bones, they crumble to the soil
And all our love will rise again
And we'll float to the sea

Please don't forget...
Never forget...
The stars were shining above our heads...



martes, 23 de octubre de 2012

De ti a la media noche

Verte a los ojos y saber que me entiendes
Sentir que si mi cabeza se cae, tú la levantas

De las dudas de un ciego

¿Qué se puede hacer con un corazón atormentado por un triste pasado?
¿Qué hacer con un mundo que es tan diferente al nuestro?
¿Cómo apagar una mente que trabaja sin descanso?
¿De qué hablar cuando hay tanto que decir?
¿Qué gritar cuando hay tanto qué llorar?
¿Cómo callar las voces que nos gritan?




¿Qué fue lo que dijiste? Lo siento, esque no te escuché.

De cómo aprietan las piernas cuando duele el corazón.

Desperté en medio de la noche fría con la cara empapada de sudor. No fue por un mal sueño ni por algo parecido. Ni siquiera sentía calor físicamente, pero por dentro, sentía que me quemaba.

Quise ver hacia afuera, escuchaba la lluvia, pero lo único que encontré fue la tenebrosa oscuridad de la noche. Ni una sola gota de lluvia brillaba en la ventana. ¿Qué podía ser ese ruido tan familiar, entonces?

Miré hacia el otro lado de la cama y ahí estabas tú. Sentí una tremenda envidia. ¿Cómo era posible que después de tanto pudieses dormir así? Traté de convencerme de que tú tampoco estabas descansando, supongo que quería evitar más rencores, yo seguía molesta por lo que había pasado hace unas horas. No sólo contigo, pero también conmigo. No es lo que tú piensas, y de eso estoy segura.

Me gustaría que me lo dijeras una vez más. La manera en que todo lo olvidaste, me hace pensar que tal vez fue un sueño; pero el dolor está vivo y siento como crece dentro mío.
Por favor, dímelo y ya;
porque sé que lo puedo sentir.
porque yo no tuve el valor de dejarlo salir

lunes, 22 de octubre de 2012

De esa sustancia tóxica que se esparce por la ciudad...

No encuentra las palabras en su boca 
y su única amistad son las fieras escondidas en su mente.
Se esconde tras sus manos y no encuentra la calma.
Algo está cayendo del cielo y no son lágrimas de Dios.

Y cuéntame, ¿qué son todas estas cosas?
Hay gente por doquier y la ciudad cada vez está más negra.
El humo sale de sus bocas y se arreglan todos para pelear.
La guerra comienza y nada de esto se podrá cambiar.

Incluso si le cuentas las historias mil veces las olvidaría.
Ya no sirve; Está rota y debes alejarla.

De ese inicio...


Aveces creo que nací al revés, ya sabes, salí mal de mi mamá.
Escucho las palabras al revés. Las personas que debería amar, las odio y las que debería odiar...




                                       Hola

                                                   Soy Salma

De ese amor...

Al abrir los ojos, noté que era de noche. A pesar de la oscuridad en la habitación, podía ver su silueta iluminada por las estrellas.

Me vio directamente a los ojos, y yo le vi también. En mi corazón hubo un silencio perfecto y hermoso. Le dije que no podía seguir aquí y asintió mientras me abrazaba cuidadosamente.
Ese fue el día en que morimos los dos. ¿Iba a haber un dia en el que las cadenas nos atarán con fuerza e impedirán que nos alejemos?

  Sera un sueño, lo sé; pero aveces escucho su risa haciendo eco en las paredes...

Del autosabotaje...




Algún día vas a entenderme, y ese día yo voy a huir.
Vivo con miedo al fracaso, con miedo al amor..
Que es la vida... simples actos que reflejan tu apariencia.
Amamé mi vida.

domingo, 21 de octubre de 2012

De ese pequeño relato que fue el final...


Estaba ahí sentada a la orilla de la cama, sofocada por el llanto que no lograba salir. Cerré los ojos frunciendo el ceño y apreté los puños con fuerza. 
Nada. Ni una sola lágrima lograba caer por mi rostro — el dolor en mi pecho, sin embargo, se volvía cada vez más fuerte.

Decidí irme y buscar un lugar que no me recordara tanto a ti, así que me puse de pie y busqué mi suéter favorito —ese que en algún momento dejé de usar porque ya no te gustaba— y me vi al espejo por primera vez ese día. Me veía delgada, mucho más de lo que recordaba, mucho más de lo que habías prometido que me veía; mis ojos se veían rojos, hinchados y cristalinos pero no empapados en lágrimas; y mi rostro, a pesar de pálido, se veía ruborizado en el área de la nariz y mejillas...Mi apariencia se resumía en una palabra: triste. Me daba lástima a mi misma.

Salí y cerré la puerta detrás de mí, sintiendo el frío viento soplando en mi rostro, dándome un terrible escalofrío. Comencé a caminar sabiendo exactamente a dónde me dirigía. Caminaba lento, muy lento, porque después no habría manera de regresar y quería disfrutar muy bien de todo a mi alrededor. 

Podía escuchar tu voz en mi cabeza, repitiéndose una y otra vez:
 «La verdad, no quiero verte, me tienes cansado.Creo que deberíamos terminar...¿Qué piensas tú?»

Siempre fue mi mayor temor escuchar esas palabras. Le temía más a esa frase que a la propia muerte. Esas palabras significaban la perdición para mí, significaban el fin del mundo...de mí mundo. Porque en eso te habías convertido: eras ahora todo en lo que podía pensar y cualquier cosa que pudiese sentir era por ti y hacia ti. 

¡Y cuántas cosas me habías hecho sentir con esa última frase que dijiste! Me pareció terrible tu manera tan vaga de decirla, y terminar con ese estupidísimo  «¿Qué piensas tú?». ¿Era en verdad una pregunta? Porque si lo fue así, sonó más bien como una burla. ¿Qué te parece que pensé? ¿Creíste que justamente ese día tan especial me hubiese parecido perfecto que se fuera de mi lado lo que más quería? ¿ No pudiste haber esperado?¿De verdad tenías que hacerlo justamente en un día tan especial para mí? Son tantas las preguntas que quise hacer y no no me atreví. Te tenía tanto miedo...

Recuerdo que cuando no estabas comenzaba a temblar y a sudar frío. Me parece graciosa la manera en que te habías vuelto en una especie de droga para mí. Te necesitaba, ya no era un sentimiento romántico o amoroso, era más bien enfermizo. Claro está que tú llegaste a notarlo y que eso fue lo que más te asustó de mí. Sin embargo, querías aparentar, y yo complacerte. ¡Qué buena fue nuestra actuación! Logramos convencer a todos de que nuestra relación era la mejor...
Qué triste que todo haya acabado así, y qué triste que no yo ya no haya podido esperar  más. Perdón, pero de verdad, no pude esperar más. Ya no tenía deseos de seguir — porque razones, como siempre, sobran. Así que ahí estaba, caminando directo a mi destino, subiendo esos escalones de la manera más lenta y asustada posible, dispuesta a acabar con mi vida. Y me senté sobre el barandal, y vi hacia abajo y hacia arriba.

Creo que voló un pájaro sobre mí. Sí, creo que fueron cientos, unos por arriba y otros por abajo. Creo que me llevaron con ellos. Sí, porque no sentí la caída. No sentí ninguna caída. De pronto estaba por los cielos, sentía mariposas en el estómago — no como las que sentía contigo, esas me daban asco a veces— y volaba. ¡Qué maravilla!
Pero creo que me sacaron los ojos. Sí, porque de pronto no podía ver nada. Sí, sí. Creo que los ojos me los sacaron con cuidado, porque no pude sentir dolor alguno.
Y ahora, no sé dónde estoy...Ya no sé a dónde voy. 


De ese deseo.

Perdón...
Pero no puedo ver más allá de esta jaula.
No me dejen salir, no me ayuden a escapar.

Solo quiero dormir.

En este pequeño mundo en el cual yo soy invasor
quiero un espacio donde no existir
donde no respirar
Donde pueda dormir
caer
y no despertar.

Del miedo al Futuro...

Los huesos amortiguarían mi caída si te vas.
¿Cuánto tiempo pasará de aquí en adelante?
Cierro los ojos, no despierto, el tiempo pasa lento.
Extiendo la mano y encuentro tu cuerpo: te veo, te siento...
¿Cuántas veces podré ver tu sonrisa asomarse tímidamente?
¿Cuántas lágrimas veré caer? ¿Cómo es que tan fácil me llega a doler?
Siento miedo, mi cuerpo se hace más pesado y comienzo a temblar.
Tengo miedo de ti, de tus ojos, de tus labios, de tus manos.
Me hago a un lado porque sé que el fuego quema....
Vuelvo a acercarme, siento tu calor; sonrío.
Ya no puedo pensar en nadie más.

De aquel periquito



Una dulce voz entusiasmaba a ese periquito.
Que periquito tan tierno tan dulce,
Día a día esperaba que la joven llegara.
Que encantadora joven. Pensaba el periquito.
Pero una tarde, la joven llego llorando…
Algo no andaba bien…
Animo decaído, y ni una palabra más,
Ya no más.

No más canto,
No más palabras.
La joven enmudeció, y con ella
El periquito también lo hizo,
De tristeza Murió.
Ella le daba vida.
Y al no tener significado su vida para ella misma
No tenia significado para el periquito.

Que me perdone

De pronto comencé a ver las cosas de otra manera
y me di cuenta de aquello que siempre estaba escondiendo 
 no era nada más, ni nada menos
 que mi propio reflejo

sábado, 20 de octubre de 2012

Esa vez de niña..

Cuando era más pequeña, vi a mi mamá azotar la puerta y romperla mientras le gritaba cosas horribles a mi papá. Me pareció terrible y se lo conté a mi hermano, quien me respondió que no pasaba nada malo y que ellos se querían mucho. Yo pensé que seguramente así era el amor.
          Pasó el tiempo, crecí lastimando, molestándome, y gritándole a las personas que más quería, logrando nada más que hacer que se alejaran de mí. Me confundí, me molesté y me lastimé. Pero, el tiempo pasó y llegó el día en el que conocí a alguien a quien no quería lastimar, sino ver feliz, a pesar de pensar que eso era de lo que el amor se trataba. Me di cuenta con el tiempo que lo que quería era verle feliz, hacerle reír y sentir bien. Ésto, por supuesto, me hizo sentir bien a mí también y nuestra felicidad tenía el mismo valor. Supe entonces que el amor se trataba de eso: de pensar en la otra persona al igual que en uno mismo, de igualar los intereses, de respetarse, de darse su espacio cuando es necesario, y de hablar las cosas, no gritarlas. Fue hasta entonces cuando aprendí que cuando amas a alguien no rompes puertas...las abres.

sábado, 6 de octubre de 2012

Una vez cuando el mundo me pateaba



Debemos ser lentos en Criticar, y no lo hacemos,
El mundo me patea en las costillas; me atosiga.
Me acusa cuando no uso tacones,
Se mofa cuando no uso maquillaje,
No me ve delgada y brinca de la emoción,
Tiene algo de que burlarse.
Soy gay, lesbiana y me apuñala en el corazón
Pues soy diferente.
Me oculto tras de un arbusto,
Me busca me encuentra y me humilla.
Mundo ¡Porque lo haces?
¡Que no te cansas de perseguirme?
-si no me burlo de ti, entonces tendría que ver mis propios defectos-

Te cuento un secreto.

El aislamiento
La soledad
Tienes que correr de ellas.

Importante
Es que logres salir de ahí
Mas no debes ser impaciente
Probablemente duela pero
Optimista ante todo debes ser

De un amante al que creo pertenecer


La tristeza me parece un tanto erótica, seductora; está tan llena de encanto...
¿Qué más puedo hacer que fingir olvidarte?