lunes, 22 de octubre de 2012

De ese amor...

Al abrir los ojos, noté que era de noche. A pesar de la oscuridad en la habitación, podía ver su silueta iluminada por las estrellas.

Me vio directamente a los ojos, y yo le vi también. En mi corazón hubo un silencio perfecto y hermoso. Le dije que no podía seguir aquí y asintió mientras me abrazaba cuidadosamente.
Ese fue el día en que morimos los dos. ¿Iba a haber un dia en el que las cadenas nos atarán con fuerza e impedirán que nos alejemos?

  Sera un sueño, lo sé; pero aveces escucho su risa haciendo eco en las paredes...

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