lunes, 22 de octubre de 2012

De esa sustancia tóxica que se esparce por la ciudad...

No encuentra las palabras en su boca 
y su única amistad son las fieras escondidas en su mente.
Se esconde tras sus manos y no encuentra la calma.
Algo está cayendo del cielo y no son lágrimas de Dios.

Y cuéntame, ¿qué son todas estas cosas?
Hay gente por doquier y la ciudad cada vez está más negra.
El humo sale de sus bocas y se arreglan todos para pelear.
La guerra comienza y nada de esto se podrá cambiar.

Incluso si le cuentas las historias mil veces las olvidaría.
Ya no sirve; Está rota y debes alejarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario